El agua es uno de los recursos naturales más valiosos de España, y su uso responsable cobra cada vez mayor importancia, especialmente en destinos como la Costa del Sol.

La actividad turística en España se concentra mayoritariamente en verano, precisamente cuando las precipitaciones son escasas, la evaporación es elevada y las reservas hídricas se ven sometidas a una mayor presión. Según RETEMA, el 43 % del territorio español está expuesto a un estrés hídrico extremadamente alto, mientras que el 69 % de las pernoctaciones entre junio y septiembre se producen en zonas con mayores niveles de estrés hídrico.

En la Costa del Sol, esta presión estacional es especialmente significativa. Durante los meses más secos del año, la región recibe millones de visitantes, al tiempo que aumenta la demanda de agua en hogares, jardines, hoteles, instalaciones deportivas y espacios públicos.

Por ello, el ahorro de agua potable y la búsqueda de fuentes alternativas para el riego constituyen una parte fundamental de la estrategia medioambiental a largo plazo de la región.

¿Qué es el agua regenerada y por qué es importante?

El agua regenerada (o recuperada) es agua residual que ha sido sometida a un tratamiento para poder reutilizarse de forma segura con fines específicos, en lugar de desecharse.

En el caso de los campos de golf de la Costa del Sol, el agua regenerada puede utilizarse para el riego, lo que ayuda a reducir la demanda de agua potable y a aliviar la presión sobre embalses y acuíferos.

Acosol, la empresa pública de aguas que presta servicio a la Costa del Sol Occidental, lleva más de 20 años suministrando agua regenerada para el riego de campos de golf. La compañía estima que, para el año 2026, se podrán suministrar aproximadamente 8 hm³ de agua regenerada en toda la Costa del Sol.

El principio es sencillo: el agua apta para su reutilización debe reutilizarse siempre que sea posible, reservando los recursos de mayor calidad para aquellos usos que realmente los requieran.

Atalaya Golf: riego responsable en Estepona

En Atalaya Golf & Country Club, el uso de agua regenerada forma parte del enfoque del club hacia la gestión medioambiental.

El empleo de agua regenerada para el riego del campo de golf reduce la dependencia de las reservas de agua potable, al tiempo que permite al club mantener las condiciones de juego necesarias tanto en el Old Course como en el New Course.

Esto cobra especial relevancia en el sur de España. El mantenimiento de campos de golf en buen estado dentro de un clima mediterráneo debe equilibrarse con periodos de escasas precipitaciones, altas temperaturas y una mayor demanda estacional de agua.

Por ello, en Atalaya Golf, la gestión del agua trasciende la mera cuestión del mantenimiento del campo; forma parte de una responsabilidad más amplia: proteger los recursos naturales de la Costa del Sol.

Certificación de Calidad Ambiental de Atalaya Golf

El compromiso medioambiental del club va más allá de la gestión del agua.

En 2024, Atalaya Golf & Country Club se convirtió en el primer campo de golf en obtener la Certificación de Calidad Ambiental de Acosol, otorgada por la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental.

 

 

 

 

 

 

Esta certificación reconoce la gestión medioambiental relacionada con la flora y fauna presentes en los campos de golf y fomenta prácticas orientadas a proteger la biodiversidad.

Según Acosol, fomentar la presencia de aves insectívoras puede contribuir al control natural de plagas y reducir potencialmente la necesidad de pesticidas. Asimismo, una mayor cobertura vegetal puede mejorar la estabilidad del suelo y hacer que el paisaje sea más resiliente frente a determinados impactos climáticos.

Esto implica concebir el campo de golf no simplemente como una superficie de juego, sino como un paisaje vivo donde conviven el deporte y la biodiversidad.

El golf y el uso circular del agua

El uso de agua regenerada constituye un ejemplo práctico de economía circular aplicada a la gestión hídrica.

En lugar de tratar el agua como un recurso que se utiliza una sola vez y se desecha, el agua tratada puede destinarse a un nuevo uso productivo. El riego de campos de golf otorga a esta agua una segunda finalidad, ayudando al mismo tiempo a conservar las reservas de agua potable.

El impacto es significativo si se analiza a escala regional. Acosol informó que en 2023 se utilizaron aproximadamente 7 hm³ de agua regenerada para el riego de campos de golf, lo que contribuyó a aliviar la presión sobre el embalse de La Concepción y los acuíferos de la zona.

Cabe destacar que una mayor disponibilidad de agua no elimina la necesidad de conservarla. En julio de 2026, Acosol volvió a hacer un llamamiento a un consumo responsable del agua a pesar de la mejora en las reservas regionales, subrayando que el agua sigue siendo un recurso limitado y que deben mantenerse los hábitos adquiridos durante los recientes periodos de sequía.

 

 

 

 

 

 

¿Puede el golf formar parte de una Costa del Sol más sostenible?

El golf está directamente vinculado a su entorno. La calidad de los campos depende del agua, de unos suelos sanos, de la vegetación y de la biodiversidad; por ello, una gestión responsable de los recursos resulta esencial para garantizar su futuro a largo plazo.

Para Atalaya Golf, el uso de agua regenerada en Estepona forma parte de esa responsabilidad.

Este hecho demuestra cómo la gestión de los campos de golf puede contribuir al esfuerzo colectivo por adaptar la Costa del Sol a la escasez de agua, protegiendo al mismo tiempo la calidad de los paisajes que hacen único a este destino.

A medida que la Costa del Sol sigue recibiendo a residentes, turistas y golfistas de todo el mundo, una gestión más inteligente del agua cobrará cada vez mayor importancia.

En Atalaya Golf & Country Club, proteger el futuro del golf significa también proteger el entorno en el que se practica este deporte.